Brito comenzó por una persona. Un hermano de la iglesia, a quien llamamos Brito, tenía dificultad para recordar los acordes. Cuando tocábamos juntos se guiaba mirando lo que yo hacía; pero al llegar una introducción o un solo, yo dejaba los acordes para tocar la melodía y él perdía esa referencia.
Por eso empecé a construir una herramienta sencilla donde pudiera cargar nuestras alabanzas y mostrar exactamente las notas y acordes que usábamos. En Internet ya existían sitios parecidos, pero muchas veces la canción estaba en otra tonalidad o simplemente no estaba.
Después apareció otro problema: al leer desde el teléfono había que dejar de tocar para deslizar la pantalla. De ahí nació un primer experimento llamado Brito Control, que enviaba desde el PC una orden para avanzar la alabanza en el celular. No resultó como esperaba, pero abrió la puerta a seguir probando, quitando y agregando ideas.
Fueron cerca de cuatro meses de desarrollo y pruebas. Cuando el prototipo ya era mucho más completo pensé: “quizá esto también pueda servirle a alguien más”. Al buscar personas que quisieran probarlo en TikTok descubrí que había muchos músicos interesados en algo así, y eso terminó impulsando el camino hasta Google Play.
El proceso tuvo horas de trabajo y costos reales —cuenta de desarrollador, dominio y herramientas de desarrollo—, pero la decisión final fue simple: Brito será gratuita y no bloqueará funciones por pago. Existe una forma de aporte voluntario, pero no entrega beneficios dentro de la app; solo ayuda a sostener mejoras y a pensar en próximos pasos, como poder llegar algún día también a la App Store.
Brito es un proyecto independiente enfocado en la adoración a nuestro Dios. Más allá de la tecnología, la invitación es a meditar en la adoración y a confesar a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas.
“Bendito el que viene en el nombre de Jehová; desde la casa de Jehová os bendecimos.” — Salmos 118:26